El país de México siempre ha tenido la característica de recibir
con los brazos abiertos a todos sus visitantes, por si misma es el conjunto de
millones de ellos que decidieron convertirla en su hogar.
Los “chilangos” gentilicio popular que reciben los habitantes del D.F., en una
gran mayoría son descendientes de familias de otros Estados de la República o
de emigrantes extranjeros, principalmente españoles, sudamericanos, franceses,
alemanes, estadounidenses, chinos, Coreanos o Libaneses e Italianos.
Muchos de ellos llegaron a la Ciudad después de escapar de feroces dictaduras o
persecuciones religiosas, actualmente le han dado a la Capital un aire
cosmopolita que se respira a cada paso y en cada rincón.
Existen en el México moderno muchas tradiciones y costumbres
extranjeras que hemos adoptado y que de alguna manera han enriquecido nuestra
cultura, pero esto no significa que debamos perder las costumbres propias de
nuestro país, ya que estas representan nuestras raíces, nuestra cultura y
nuestro vinculo con un pasado lleno de historia, sentimiento y amor hacia este
maravilloso país que es México. Acorde a la época en que vivimos muchas de estas
tradiciones han cambiado la esencia de su significado convirtiéndose en
festividades comerciales que todos esperamos ya sea por las vacaciones, fiestas
o las celebraciones que hacemos de ellas y nos olvidamos por completo de su
verdadero significado, es por ello que debemos enseñarles a nuestros hijos a
recordar que significa la Navidad, el día de Reyes, la Semana Santa, el Día de
Muertos etc. y juntos preservemos este legado histórico, compartiéndolo con el
mundo y sintiéndonos orgullosos de ser mexicanos.
Los Reyes Magos El
origen de esta costumbre se remonta a los misioneros españoles que llegaron a
México durante el siglo XVI, basada en el Evangelio según San Mateo que narra
la llegada de tres magos venidos de oriente los cuales recibieron el mensaje de
que nacería el Salvador y que debían seguir el camino que les marcara una
estrella, esta los guío hasta un pesebre en Belén donde encontraron al recién
nacido, los Reyes Magos le presentaron sus regalos que consistían en oro,
incienso y mirra, tres productos muy valiosos en aquella época, y procedieron a
adorarlo de rodillas al igual que los demás. En recuerdo de estos presentes,
los niños de México reciben también sus obsequios cada año, en la misma fecha.
Asociada a esta fecha tenemos la tradicional Rosca de Reyes, y consiste en
partir la rosca que es un pan en forma ovalada adornado de frutas secas y que
contiene en su interior dependiendo del tamaño uno o varios muñequitos de
plástico que representan al Niño Dios, las personas que los encuentran quedan
comprometidas a presentar el día 2 de febrero en la iglesia local al Niño Dios
del Nacimiento de la casa donde se sirvió la rosca. Esta fecha se conoce en
México como Día de la Candelaria, esta tradición ha perdido en algunas regiones
su significado y ahora las personas que encuentran los muñequitos deben
organizar una merienda que consiste en tamales, pan, chocolate o café.
Semana Santa Esta
semana que cae entre los últimos días de marzo y los primeros de abril de cada
año es muy importante para la mayoría de los mexicanos católicos, no solo
porque los niños salen de vacaciones en esos días, sino porque se lleva a cabo
una serie de actividades de carácter religioso en las que interviene toda la
familia, la Semana Santa comienza con el Domingo de Ramos, cuando se llevan a
bendecir a la iglesia ramitos de palmas, que después se colocan detrás de la
puerta de las casas. Del lunes al jueves de esta semana se les conoce como
"Días Santos". Los días subsecuentes son Viernes de Dolores, Sábado
de Gloria y Domingo de Resurrección, las representaciones que se hacen sobre esto
consisten en recrear los últimos días en la vida de Jesucristo, para esto con
mucha anticipación la gente que participa en ello se prepara tanto anímicamente
como físicamente ya que muchas veces es tan real que se usan clavos verdaderos
para crucificar a los participantes además de los golpes y cansancio que esto
conlleva.
La Procesión de Semana Santa del Silencio, en que penitentes ataviados con
capuchas y faldones negros hasta los pies asegurados a la cintura por medio de
cordones de crin de caballo. Para expiar sus culpas, estos fieles caminan
descalzos sobre el empedrado, algunos flagelándose la espalda, otros cargando
cadenas al cuello, y otros más llevando hatos de zarzas sobre la nuca,
sosteniéndolos con los brazos. A pesar de la seriedad con que los integrantes
toman esta ceremonia, esta tradición tan arraigada goza de gran popularidad
entre el turismo tanto local como extranjero, que acude cada año a presenciar
la celebración del Viernes Santo, procesiones parecidas se efectúan en varios
lugares de México.
La Pascua La
Semana de Pascua que comienza inmediatamente después del Domingo de
Resurrección es ciertamente época de festividad y jubilo, pues estamos
celebrando la resurrección de Cristo. En México, al igual que en muchos otros
países con mayoría católica, la Pascua se celebra en grande. Antiguamente se
acostumbraba regalar dulces típicos mexicanos, como alegrías, pepitorias y
dulces cubiertos, a todos los conocidos.
La llegada del Conejo de Pascua Este animalito que trae consigo una buena
cantidad de huevitos de chocolate forrados de papel en colores brillantes,
siempre quiere hacernos trabajar, pues tiene la costumbre de esconder los
huevos en jardines y casas y hacer que nosotros mismos vayamos a buscarlos.
Día de la Independencia Esta
tradición tiene su origen en la noche del 15 de septiembre de 1810, cuando el
padre Miguel Hidalgo y Costilla sonó la campana de su iglesia en Dolores para
reunir a todos sus fieles y comunicarles que al grito de "Viva
México", "Viva la Virgen de Guadalupe", el pueblo mexicano
lucharía por su libertad, en el año de 1900 se conmemora el aniversario numero
noventa y uno de la Independencia de México. El general Porfirio Díaz, entonces
presidente de nuestro país, encabezo una gran celebración en la que se
condecoro a doce indígenas sobrevivientes que combatieron y ganaron en el
afamado sitio de Querétaro durante la guerra de Independencia.
Hoy en día, con una gran cena en Palacio Nacional se celebra el día de la
Independencia y en el zócalo de la ciudad de México asisten innumerables
mexicanos para unirse al júbilo y compartir la alegría de los fuegos
artificiales y los puestos de comida típica que se colocan para convertir el
lugar en una verbena popular, tal como corresponde a la celebración del
aniversario de nuestra independencia, al siguiente día se celebra en algunos
lugares de México desfiles o paradas militares.
Muchos fueron los héroes que participaron en esta guerra de Independencia. Los
nombres de Hidalgo, Allende, Aldama, Abasolo. Jiménez, Vicario, Mina y Morelos
nos recuerdan la importancia de una patria libre e independiente. Recordemos el
sacrificio de nuestros héroes al grito de: "Viva México", "Vivan los Héroes de
Independencia"
Asimismo en todas las embajadas de México en el extranjero se invita a los
mexicanos, tanto turistas como residentes del lugar, para que se unan al
festejo que se lleva a cabo, cuando el embajador en cada país levanta la
bandera mexicana y grita "Viva México" al unísono con sus
compatriotas que están lejos de su tierra natal. Mientras, en México se tañen
las campanas del Palacio Nacional y de los distintos palacios municipales y
delegaciones políticas del Distrito Federal, para recordarnos que la labor de
nuestros compatriotas no debe ser en vano, que la libertad hay que cuidarla y
apreciarla para conservar el México libre que la guerra de Independencia nos
llevo.
Día de Muertos La
celebración del Día de Muertos es una de las más típicas y representativas de
nuestro país, ya que es tiempo de recordar a aquellos de nuestros seres
queridos que han muerto, y sentir que no se han ido del todo.
La
manera más tradicional de celebrar el Día de Muertos es precisamente con las
ofrendas para los "muertos chiquitos" y para los "muertos grandes",
y el contenido de cada una de ellas es adecuado al difunto conmemorado, por
ejemplo, en el poblado de Calcahualco, en Totosinapa, Veracruz, el 1 de
noviembre, que se dedica a los niños difuntos, se colocan coronas de
cempasuchil sobre el marco de la puerta, o bien ramos de estas mismas flores en
las esquinas de los altares, que se decoran con veladoras, pan de muerto (a
veces en forma de calavera, incluso), plátanos, naranjas, guayabas, calaveritas
de azúcar, cañas, tejocotes, agua de frutas, pan, y café.
La flor de cempasuchil es símbolo del resplandor del sol, que como tú sabes se
consideraba el origen de todo. Cada flor representa una vida, y en el caso del
difunto significa que este aun conserva un lugar dentro del Todo, y que no ha
sido olvidado por sus amigos y familiares.
Una
de nuestras fiestas patrias mas importantes es sin duda el 20 de noviembre,
cuando celebramos la Revolución mexicana, se cuenta que las diferencias eran
tan grandes entre las clases sociales, que por una misma infracción a la ley un
indígena recibía 25 azotes, mientras que el hacendado simplemente debía pagar
una multa de 200 pesos, aunado a esto y a pesar de que Porfirio Díaz hizo
grandes esfuerzos por modernizar a México al atraer a los inversionistas
extranjeros y al adoptar costumbres y modas del exterior, nuestro gobierno se
convirtió en una dictadura, además, los ferrocarriles, el petróleo y la
explotación de las minas de carbón, se encontraban en manos de extranjeros que
obligaban al gobierno mexicano a proporcionarles desde el uso de tierras hasta
enormes pagos de subsidios por su asesoría y colaboración, los extranjeros
pagaban jornales de hambre a nuestros trabajadores y el gobierno lo permitía,
en resumen, México dependía totalmente de las potencias extranjeras
para sobrevivir, con el paso del tiempo el dictador fue perdiendo el control
del gobierno y algunos de sus ambiciosos colaboradores aprovecharon la
situación para explotar aun mas al proletariado y mejorar su propia economía y
posición social sin importarles lo injusto de la situación, en esta lucha
armada participaron grandes héroes que perdieron la vida en aras de una
verdadera independencia, de una justicia social y de un México mejor, personajes
como Francisco I. Madero, Venustiano Carranza, Emiliano Zapata, y Francisco
Villa les debemos hoy que México sea una nación libre e independiente, con
posibilidades de progreso para el futuro, para hacer valer verdaderamente su
sacrificio debemos siempre mirar hacia delante y actuar con honor y dignidad,
engrandeciendo nuestra patria y manteniendo nuestras tradiciones intactas a
través de los años.
Las Posadas Parte
importante de nuestras celebraciones navideñas son las famosas y muy divertidas
posadas, pero ¿sabias tu que las posadas son de origen religioso?
efectivamente, las primeras posadas fueron profundamente religiosas y solemnes.
Se llevaron a cabo en el siglo XVI, cuando San Ignacio de Loyola sugirió una
serie de oraciones o "novenas" para celebrar la Navidad del 16 al 23
de diciembre, el ambiente solemne y circunspecto de los primeros años de la
Colonia comenzó a desvanecerse poco a poco y, para 1796, el arzobispo de México
se quejaba del ruido que no cesaba durante las misas de aguinaldo, pues los
mexicanos celebraban la llegada de Jesús al mundo con silbatos, matracas,
tronidos de cacahuate y otras frutas, además de alegres canciones navideñas,
que ya nada tenían que ver con la religión, pero todo esto en pleno servicio
religioso, en nuestros días celebramos las posadas con fiestas mas que con
oraciones, aunque en recuerdo del origen de estas festividades navideñas
todavía es frecuente en algunas regiones de México y del 16 al 23 de diciembre
ver a los niños y adultos pedir la tradicional posada cargando una
representación de un pequeño nacimiento y, sosteniendo velitas encendidas, el
objetivo principal es recolectar dinero para celebrar una gran fiesta en la que
se parten piñatas llenas de fruta, dulces y en algunas ocasiones monedas.
El origen de las piñatas. Las piñatas tienen su origen en China, de ahí pasaron
a España y llegaron a México en el siglo XVII, según Artemio de Valle-Arizpe,
existía un "domingo de piñata" que se celebraba en España inmediatamente
después del Miércoles de Ceniza. A través de los siglos, las piñatas han
conservado su atractivo, aunque su aspecto a cambiado, los materiales que se
utilizan para construirlas y su contenido ha variado con los años, en México se
acostumbraba forrar con papel una olla de barro y formar así la piñata pero
fueron tantos los niños descalabrados por los tepalcates, que comenzaron a
hacer piñatas sin olla, únicamente de cartón, que, por consiguiente, son mucho
mas difíciles de romper, y no representan peligro para los niños.
La Navidad La
costumbre de celebrar la Navidad tal como lo hacemos hoy llega de España, con
los misioneros, en el siglo XVI. La primera celebración en toda forma fue
organizada por fray Pedro de Gante en el año de 1538, en una iglesia, fue lo
que conocemos hoy como "misa de gallo", pues se oficio a las 12 de la
noche, y resulto tan popular entre los mexicanos que hoy sigue siendo una de
las tradiciones navideñas mas respetadas en el país. Los aztecas, que tenían
una religión politeísta (adoraban a muchos dioses), celebraban una especie de
Navidad antes de la llegada de los españoles, en esta fiesta conmemoraban el
nacimiento del dios Huitzilopochtli con danzas, cantos, discursos y comidas
especiales, que incluían péquenos ídolos de amaranto y miel de nopal, luego de
la Conquista, el numero de adeptos a la religión católica creció tanto que para
1587 fray Diego de Soria, del convento de San Agustín de Acolman, pidió permiso
a sus superiores para oficiar la primera misa navideña en las afueras de la
iglesia, en el patio, para dar cabida a todos los fieles que desearan asistir,
el espíritu que anima a la Navidad es de caridad, perdón y amor a nuestros
semejantes, por ello, durante la época Virreinal, el 23 de diciembre el virrey
recorría las cárceles de México liberando a los prisioneros culpables de
crímenes menores, y la virreina realizaba caridades en orfelinatos v conventos,
la tradición de los nacimientos fue iniciada por San Francisco de Asís, quien
en 1223, hallándose en el convento de Monte Columbo, en Italia, decidió
celebrar la llegada del Redentor al mundo con una escena natural del nacimiento
del Niño Jesús, usando un establo con en burro y una vaca auténticos, la
tradición comenzó a difundirse, hasta llegar a España y finalmente, al
continente americano, los primeros nacimientos en México se hacían de
zumpantle, una madera tan ligera como el corcho y, por consiguiente, fácil de
labrar, las figuras se cubrían con una primera capa de pintura de oro o plata y
luego con otras de colores.
Las Pastorelas Son
representaciones teatrales típicas de la época navideña, los personajes son los
pastores, el diablo y el arcángel San Gabriel, con el irónico sentido del humor
mexicano, el diablo tiene el papel principal, y en la trama se intercalan
canciones, bromas y discusiones con el arcángel, estas pequeñas
representaciones están llenas de anécdotas y refranes típicamente mexicanos, así
como, de situaciones de actualidad.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario